domingo, 19 de abril de 2009

el árbol estaba tan lleno de manzanas que sus ramas no se podían mecer con el viento.

-¿por qué no haces ruido? al fin y al cabo, todos tenemos nuestra vanidad, y queremos llamar la atención de los demás -dijo el bambú.

-no hace falta. mis frutos son mi mejor reclamo -respondió el manzano.

martes, 3 de marzo de 2009

el malevo

yo siempre quise tener
un perro como la gente
al fin el tiempo y la esperanza
me dieron uno
pero bien mirao
es hombre de pocas pulgas

yo no atrancaba la puerta de mi rancho
ni durmiendo...
para que...
si al lao de ajuera
por malo que juera el tiempo
arrejaba de colmillos
el coraje de mi perro

cimarron, medio atigrado
lo halle perdido en las sierras
temblando de agusanao
malo como manga é piedra
tuve que echarlo enlazao
para curarle las bicheras
y ahí se quedo aquerenciao

compañero de horas lerdas
trotando bajo el estribo
ni calculaba las leguas
y donde aflojaba cincha, mire...
se echaba a cuidar mis priendas.

eso si... muy delicao
manosearlo ni le cuento!
se ponía de ojo extraviao
y se le erizaba el pelo
con que tenia bien ganao su apelativo:
"El Malevo”
que animal capacitao
pal trabajo en campo abierto
había que verlo al Malevo
trajinando en un rodeo

¿yo echar tropilla al corral?
le silbaba entre los dedos
y embretao en el silbido
me los traía sobre el viento
y era un abrojo prendido
a los garrones del trueno
de ser cristiano...
clavao que era doctor ese perro.

una vez bandeando tropa
con mucho agua en el Río Negro
caí quebrao de un apretón
entre un remolino é cuernos
y me gano la mollera
la oscuridad y el silencio
cuando volví a abrir los ojos
cruzaba una nube el cielo
gemidos y lambetazos
llegaban como de lejos
redepente comprendí
medio me senté en el suelo
para entregarle las gracias
“hermano de ésta te quedo debiendo”
no me hace a mi el pan bendito
si no me sacas “Malevo”
y una inmensa gratitud
se me gano en el garguero.

bueno, la cosa pasó
yo dentre pa´l casamiento
hice el horno, la cocina...
mi rancho estiró un alero
y en su chucara crinera
charqueó el arroró y el beso

a los dos años
gateaba mi gurí sobre un peleo
o andaba por el guardapatio
prendido a la cruz del perro
porque él me le sacó
las cosquillas al Malevo
lo habrá tomao por cachorro
é su cría el pendenciero
le soportaba imprudencias
se priestaba pa´ sus juegos
y ande amenazaba caerse
se le echaba bajo el cuerpo.

la cosa fue tan de golpe
que hasta me parece cuento:
fue después de un mediodía
como pa´ fines de enero
yo me había echao en el catre
pa´ descabezar un sueño
mi patrona trajinaba
proceando con el borrego
y redepente aquel grito
como de terror ¡ROSENDOOO!
y ya me pele pal patio
manotiando el caronero
ella estaba contra el horno
tartamudeando en silencio
tenía el guricito alzao
aprietao entre su pecho
y avanzando agazapao
como una fiera... mi perro
asomaba unos colmillos como puñales
los pelos se le habían
parao de un modo
que costaba conocerlo
y en la brasa de sus ojos
se habían quemao los recuerdos.

de un salto me le puse en frente
le pegue el grito ¡MALEVO!
le vi saltar una baba
esta rabioso ROSENDO!
no te me acerques hermano
echa pa tras... echa pa tras!
fuera perro!!!
redepente me saltó
ladié pa´ un costao el cuerpo
y senti como la daga
le topaba contra el pecho
y cayó casi sin ruido
como una jerga en el suelo
se arrastró ...
lamió mis pies
movió la cola una vez,
dos veces...
y quedó muerto.

no tenía pa´ elegir
hermano tabas enfermo
fue por el cachorro, sabes ?
que no, no lo hubiera hecho!

por eso es que desde entonces
no me gusta tener perro
y cuando voy de a caballo
me parece que lo veo
seguir abajo el estribo
trote y trote
por el tiempo.

-argentino luna-

sábado, 28 de febrero de 2009

en paz -amado nervo-

artifex vitae artifex sui





muy cerca de mi ocaso, yo te bendigo, vida,

porque nunca me diste ni esperanza fallida,

ni trabajos injustos, ni pena inmerecida;

porque veo al final de mi rudo camino

que yo fui el arquitecto de mi propio destino;

que si extraje las mieles o la hiel de las cosas,

fue porque en ellas puse hiel o mieles sabrosas:

cuando planté rosales coseché siempre rosas.

... cierto, a mis lozanías va a seguir el invierno:

¡mas tú no me dijiste que mayo fuese eterno!

hallé sin duda largas las noches de mis penas;

mas no me prometiste tan sólo noches buenas;

y en cambio tuve algunas santamente serenas...

amé, fui amado, el sol acarició mi faz.

¡vida, nada me debes! ¡vida, estamos en paz!

martes, 13 de enero de 2009

ahora vos

me ponía nerviosa porque se hacía la hora, ayelén igual había puesto la alarma en el celular, entonces lo besaba a covito y no pensaba… corríamos como locas y nos seguían 7 perros, como si nos quisieran, o algo así. no podía dejar de mirar el mar que a esa hora más o menos era plateado. y la luna parecía un sol. la verdad es que todos los lugares son metáforas importantes. ayer no eran las mismas estrellas, aunque eran las mismas estrellas, (pero si estoy en buenos aires, algún día cualquiera que me sienta enojada puedo cerrar los ojos y volver volando, no fue muy difícil memorizar la sensación de la arena mojada en los pies, me cuesta un poco más con la del viento en la cara) incluso no era la misma luna… pero cómo no iba a ser la misma luna. me senté en el micro, cerca de 5 minutos después, tampoco era marina… me tocó el 6, pero del lado del pasillo, cómo cambia la vida, creo que ya dije lo de las metáforas importantes. odio viajar del lado del pasillo. pero como estaba mal numerado, viajé adelante como si me hubiera tocado el asiento 3. vítor, el presidente del centro de jubilados me contó que los otros jubilados piensan en todo: adelante no, porque si el micro choca sos el que primero vuela. atrás, no… hace mucho calor. abajo, menos que menos, estás cerca del baño y la gente sube y baja todo el tiempo. entonces: en el medio… parece que en equilibrio esta la clave. seguro a esa hora el mar seguía siendo plateado. me molesta pensar. a veces. conté los ojos de gato que hay en la ruta hasta que me quedé dormida. la verdad es que el mp3 me aturdía un poco, pero prefería eso a escuchar al nabo que había al lado mío riéndose como un pato. entonces llegué y en la esquina de la zapatería me esperaba el remis. y pensaba en la arena y en el mar, que a esa hora seguro ya era entre rosa y blanco. y pensaba en que no iba a poder cruzar el puente. y de nuevo que el mar era rosa, como las gaviotas a la tarde. y pensaba en que me duele la cabeza si tengo que hablar con personas que no conozco cuando tengo sueño. y pensaba en que quiero pedirle perdón a andrés por habérmelo perdido. y también que creo que había algo en sus ojos que estaba muy bien. y pensaba que quería llegar a mi casa y tomar un mate civilizado. así que a las 7 de la mañana saqué a la perra y me di cuenta que haber pasado tantos días lejos me había hecho perder autoridad. pesa 14 kilos 700 gramos y cuando no quiere caminar la tengo que llevar como un bebé. tin tin o din don… era la nona. justo quería tomar mate, le dije mientras la miraba entrar desde el final o el comienzo del pasillo. se había mojado el pelo, porque lo tiene largo, me dijo. tengo un poco de sueño, pero no quiero dormir. a la noche sergio me esperaba. y estuve griega con eso de la catarsis, me dijo que él prefería conciliación. pero antes me senté en la puerta de adentro. la blanca que se trababa, ya no se traba más. y tengo otro ficus preso en una maseta. y tenía el sol en la cara y si entreabría los ojos me veía las pestañas. y tenía un pedazo de cielo entre los otros arboles, bien celeste sin nubes. y casi lloré porque sentía algo raro. y suspiré hondo porque el viento de la mañana me cuesta pero me gusta y de a poco me acordé… que había visto dos estrellas fugases y en las dos cerré los ojos fuerte y te nombré a vos.