sábado, 22 de noviembre de 2008

como dos extraños



me acobardó la soledad
y el miedo enorme de morir lejos de ti...
qué ganas tuve de llorar
sintiendo junto a mí
la burla de la realidad!

y el corazón me suplicó
que te buscara y que le diera tu querer...
me lo pedía el corazón
y entonces te busqué
creyéndote mi salvación...

y ahora que estoy frente a ti
parecemos, ya ves, dos extraños...
lección que por fin aprendí:
cómo cambian las cosas los años!

angustia de saber muertas ya
la ilusión y la fe...
perdón si me ves lagrimear...
los recuerdos me han hecho mal!

palideció la luz del sol
al escucharte fríamente conversar...
fue tan distinto nuestro amor
y duele comprobar
que todo, todo terminó.

qué gran error volverte a ver
para llevarme destrozado el corazón!
son mil fantasmas, al volver
burlándose de mí,
las horas de ese muerto ayer...



tango
1940
música: p
edro laurenz
letra: j
osé maría contursi

jueves, 13 de noviembre de 2008

ojo

hay una suerte de lista de cosas que me hacen bien. que muy posiblemente a veces se encuentren circunscriptas a nombres, personas o lugares… o todas a la vez.
por momentos siento que el silencio es un buen lugar para leer: silencio de palabras/ lectura de muchas cosas menos letras.
estamos dentro de los animales superiores aunque las aves detecten los terremotos con horas de antelación y aunque las perras preparen todo para parir 20 días antes, tengan más altos los umbrales de dolor y nazcan sabiendo.
las serpientes pueden percibir el calor corporal de la lauchita que se van a comer porque tienen unos sensores que captan la radiación infrarroja. el murciélago, tildado de miope en variadas oportunidades tiene un sofisticado sistema de emisión-recepción para orientarse en la oscuridad... algo parecido a los delfines que por medio de la "eco localización" reconocen lo que se encuentra a su alrededor, es como que envían ondas sonoras que rebotan con los objetos, por ejemplo… un nabo nadando.
todos los animales domésticos menos el hombre (entre otras capacidades/discapacidades), tienen altamente desarrolado el sentido del olfato.

de una o de otra manera… todos vemos

el asunto es qué?
qué ves?
ves?

lunes, 10 de noviembre de 2008

dame tiempo

"desatá ese bagayito,
ya buen susto me has pegado,
no digás una palabra,
dame tiempo y esperá...
si después de un par de meses
vos notás que no he cambiado,
una tarde como esta
sin decirme adiós, te vas"

lunes, 3 de noviembre de 2008

algo que pensaba

volvió de las vacaciones y Eugenio XVI estaba muerto. la tía norma es así. esta haciendo dieta dijo, hace tres días que come sopa y esta de mal humor, como noemÍ campbell… no entiendo porque no se comen una empanada o algo y se dejan de emanar bronca. bueno, yo decía… que a medida que se fueron muriendo compró al pez Eugenio II, luego al pez Eugenio III y así, mientras los peces se convierten en pescados la vida pasa… pero vendrá Eugenio XVII. seguro. en el fondo todos somos átomos.
un día en la veterinaria le di de comer gelatina a una perra linda porque le dolía la panza. y creo que tato como todos los viernes me comió el yogurt con zucaritas. pero en el fondo me vino bien… porque me gusta que la lluvia me de frio y que el paraguas se me de vuelta y el chico de la casa de repuestos me diga “siempre lo mismo vos, eh!” y que la china de la rotonda me diga: “zucalitas si si, pelo no tengo cambio… pol tu culpa lompí cabeza” (porque cada vez que le voy a comprar me parece, no estoy muy segura pero creo que la hipnotizo y se pega la cabeza con el coso de los cigarrillos que cuelga).
bueno… y esa vez, mientras la perra todavía estaba dormida aproveché y le di muchos besos, besos y besos en los bigotes. porque cuando estaba despierta no se quedaba quieta y me pegó dos cabezazos. dos… uno casi me hace mal en serio.
mientras el día transcurre yo pienso en vos, no se porqué. también mientras la lluvia cae en la pileta y espero que la pava se caliente… pienso en vos. no sé tampoco cómo hago, pero siempre tengo tu nombre ahí… cuando lo pierdo de vista, lo sigo pensando con el subconsciente, pero siempre está. y mientras viajo también. sos como un chicle que se me pega en la zapatilla.